sábado, 8 de noviembre de 2008

“Lamento profundamente el accidente en el que perdieron la vida Juan Camilo Mouriño, secretario de Gobernación, y de otros funcionarios públicos de la misma dependencia entre los que se encontraban … Juan Camilo, amigo entrañable ofrenda su vida en el cumplimiento del deber, Insisto se trata de un terrible accidente y no hay hasta ahora ningún indicio que permita especular otra cosa, investigaremos a fondo… ” Eran las 21:20 hora de la Ciudad de México Distrito Federal del 04 de noviembre del año dos mil ocho cuando la voz del presidente de la República Felipe Calderón Hinojosa interrumpía todas las trasmisiones para dar un informe a la opinión pública frente los medios de comunicación locales y extranjeros del accidente aéreo en donde había perdido la vida uno de sus mejores amigos.

Siempre hay algo, esa sensación que mantiene la expectación de que algo extraño va a ocurrir. Cómo borrar de golpe los múltiples accidentes aéreos o de vialidad -carretera- en que han perdido la vida Carlos Alberto Madrazo Becerra y Adolfo Aguilar Zinser, ambos políticos destacados de izquierda, vidas que se enhebran con otras ideológicamente distintas como las de Ramón Martín Huerta, Manuel J. Clouthier y José Ángel Conchello Dávila, estos cuatro últimos caídos en extraños accidentes automovilísticos, al igual que en su momento sufriera Carlos Loret de Mola, embestidos por un tráiler en carretera, unidos todos ellos para siempre por el grillete de la muerte violenta, por la desaparición “accidental” en el espectro de la política mexicana.

Manuel J. Clouthier candidato presidencial cuando se entera aquel 7 julio de 1988 que se había “caído” el sistema que computaba el sufragio de los electores mexicanos dijo en su coloquial lenguaje, que hoy se estimaría fuera de los políticamente correcto: "Yo buscaría que se hagan otras elecciones, porque no ando buscando chamba – trabajo- ando buscando que México se democratice", a su lado, sentadito, escuchaba el entonces candidato perdedor Cuauhtémoc Cárdenas.

Dueño de una elocuencia avasallante, Carlos Madrazo Becerra se convierte en uno de los grandes oradores mexicanos, un líder que busca afanosamente la democracia interna del P.R.I. Después de él, salvo contadas excepciones, quienes llegan son apuntalados por la magia del dedo presidencial, por la aplanadora del partido y su mercadotecnia electoral.

Madrazo Becerra fue gobernador Tabasco, muere el 4 de junio de 1969 en Monterrey, Nuevo León, en un accidente aéreo durante el gobierno del presidente Gustavo Díaz Ordaz, quien perseguido por el fantasma de Madrazo, asumió su responsabilidad histórica en la masacre de Tlatelolco antes de irse como embajador de México en Madrid España.

Un autobús de pasajeros le impactó la parte trasera de la camioneta en donde viajaba Adolfo Aguilar Zinser, ex representante permanente de México ante el Consejo de Seguridad de la ONU y ex consejero de Seguridad Nacional del presidente Fox y en seguida se produjo el impacto contra el Clío, que era conducido por Cecilia de la Macorra según los reportes de la prensa de aquel infausto día en que perdió la vida en forma instantánea.

El 20 de noviembre de 2003, renunció como representante de México ante el Consejo de Seguridad de la ONU. "Me la jugué contigo, Vicente. Por ello me resulta inexplicable que hagas uso de tu investidura presidencial para deshonrarme ante los mexicanos. Cometes un error que daña mi imagen, la tuya y la de México", señaló en una carta abierta para anticipar su separación del cargo.

Su voto en contra la guerra en Irak hoy cobra más vigencia que nunca y demuestra que nunca estuvo equivocado en su función que era la de mantener la tradición diplomática de una nación como México que se rige bajo el apotegma juarista: “ Entre los individuos como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz”.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Obama o el Fraude


Llegó la hora de la verdad.

Es el momento en que el elector estadunidense debe decidir si quiere seguir como hasta ahora, jineteando una loca carrera rumbo a la recesión u ordenar mediante el sufragio efectivo el buen gobierno que incluya a las clases medias y la enorme pobreza que salió del closet en que la tenía guardada el falso sueño americano.

Es hora de la política. La región y la política global necesitan que los gobernantes se sienten a negociar y a limar las diferencias en beneficio de sus propios gobernados. Pero como siempre hay reservas sobre la situación imperante y por supuesto una esperanza sobre cómo se ven las cosas a solo horas de las elecciones presidenciales en USA.

No es casual que por primera vez una personalidad global en el mundo de las finanzas como Alan Greenspan, ex secretario del Tesoro estadunidense, hubiera admitido que “ se había equivocado” al impulsar la principal característica de las finanzas como es “la auto regulación” basada exclusivamente en la confianza y la buena fe como norma en las operaciones de crédito de las empresas multinacionales. Por su parte el presidente francés Nicolás Sarkozy ha convocado al mundo a un golpe de timón, urgiendo a una profunda revisión del vigente capitalismo salvaje que tiene metido al mundo en un caos financiero y amenaza acabar hasta con ellos mismos.

Esa equivocada percepción de Alan Greenspan, había sido impugnada insistentemente por los países oprimidos por esa políticas fallidas desde el tercer mundo, donde estos países ricos en materia primas deben de lidiar con pueblos miserables, propietarios de esas riquezas, lo que es una perversidad de lesa humanidad que vienen padeciendo los embates insaciables de Wall Street, pero no había poder celestial que los hiciera comprender porque ellos estaban a lo suyo que es “la libre empresa” y ahora parecen horrorizarse de su propia obra y digo “parece” por no estoy convencido de que sus lamentos sean auténticos. En los hechos el clamor general es que gane el senador Obama, porque si el resultado le es adverso, el futuro de nuestros países entraría en un largo y sinuosos túnel de sombras.


Sobre la marcha surgen varias interrogantes. Una, la próxima cumbre el 15 de noviembre de 2008, once días después de las elecciones para presidente, contra la crisis en Washington, lo que significa que van a dar los resultados del candidato triunfante de inmediato y no como ocurrió hace cuatro años, que tardaron meses en ello. Dicha cumbre es con participación mayoritaria del llamado G-20, en donde oficialmente no están incluidos países como España.

España que es un importante país aliado de los USA e integrante de la OTAN y estratégico en la geopolítica europea del gobierno estadunidense. Por otro lado está la prohibición expresa del senador Mc Cain a sentarse a la mesa con Zapatero y lo ha dicho públicamente, sin que exponga razones de peso para ello, aunque de último momento el presidente francés ha dicho que cede su lugar a Zapatero.

A eso se le debe agregar que el presidente Bush ha tomado una medida sobre las rodillas para la exención de la visa dirigida a ciudadanos de países como Letonia, Estonia, Lituania, Rumania, Eslovaquia. Ambas medidas con claros objetivos políticos a corto y mediano plazo. Porque para nadie pasa inadvertido el interés en la zona de USA para aprovisionarse de petróleo, gas y por añadidura el nuevo fenómeno de la mano de obra barata que están exportando esos países a toda Europa.

Por ejemplo, esa cumbre contra la crisis es perfectamente lógica si la hiciera el gobierno entrante que gane las elecciones del próximo 4 de noviembre, porque ¿Qué objeto tiene que la organice un presidente que cometió todos los errores para crearlas y con ello nada puede remediar cuando le faltarían menos de dos meses para entregar el poder.

La especulación no es gratuita porque surge otra pregunta que el organizador y convocante no quiso escuchar ¿ Porqué Washington y no la ciudad de Nueva York?, como lo propusieron en su momento varios estadistas entre ellos el propio Nicolás Sarkozy.

Al menos, he ahí el meollo del asunto, que todo estuviera “planchado” para que el que se siente a la mesa como “invitado de honor” sea el candidato presidencial triunfante. John Mc Cain y entonces esa cumbre anticipada quedaría revelada al desnudo.

Son detalles que no deben pasarse por alto. En conclusión el mundo se debate en dos opciones: ¿Más de lo mismo? si al dialogo de las armas. O la esperanza del dialogo y la política en el entendimiento entre las naciones. Pero no se impaciente, en cuestión de horas saldremos de dudas.