jueves, 1 de octubre de 2009

JUEGO DE MÁSCARAS.




“¿Hasta qué punto el mentiroso de veras miente, de veras se propone engañar?; ¿no es él la primera víctima de sus engaños y no es a sí mismo a quien engaña? El mentiroso se miente a sí mismo: tiene miedo de sí.” Se pregunta y afirma Octavio Paz en su ensayo “Máscaras Mexicanas” que como ustedes saben terminó siendo parte del “Laberinto de la Soledad”, obra fundamental que poco se lee entre los gobernantes, de lo contrario la vida política y social de México hubiera cambiado sustancialmente. Ellos prefieren sus tres o cuatro de cabecera: “El Príncipe” del florentino Nicolás Maquiavelo; “El arte de la Guerra” del Chino Sun Tzu; “Dialogo en el Infierno entre Maquiavelo y Montesquieu” del abogado antibonapartista Maurice Joly. Clásicos inobjetables que inspiran todavía a los césares y que el mundo de hoy quiere relevar ya.


“Si por el camino de la mentira, podemos llegar a la autenticidad, continúa diciendo Paz, un exceso de sinceridad puede conducirnos a formas más refinadas de la mentira…Mentimos por placer y fantasía, como todos los pueblos imaginativos, pero también para ocultarnos y ponernos al abrigo de intrusos. La mentira posee una importancia decisiva en nuestra vida cotidiana, en la política, el amor, la amistad. Con ella no pretendemos nada más engañar a los demás, sino a nosotros mismos.”
Las palabras de Paz caen como al pasto el rocío porque hace uno días estuvo de visita el ex presidente Carlos Salinas de Gortari, precisamente en un momento en que las lluvias afectan al estado de Veracruz México, nadie se acordó que precisamente las lluvias están íntimamente ligadas al ex presidente en su incumplida promesa para evitar a las inundaciones recurrentes y perpetuas a la cuenca de Papalopan.



Hoy la gente de la cuenca, específicamente los de Tlacotalpan - hasta donde se dejó llegar aquel 21 de abril del año 1992- se preguntan no sin estupor ante la ausencia de pudor irremediable ¿En dónde se extravió el proyecto hidráulico del Presidente Carlos Salinas de Gortari, que llevaría a cabo la Comisión Nacional del Agua, y que según declaraciones del entonces primer mandatario de la nación: Acabaría con la sombría amenaza de periódicas inundaciones, como las que se venían padeciendo y que significaban millonarias pérdidas.?

“El simulador pretende ser lo que no es-- Dice el Nobel mexicano-- su actividad reclama una constante improvisación, un ir hacia adelante siempre, entre arenas movedizas. A cada minuto hay que rehacer, recrear, modificar el personaje que fingimos, hasta que llega el momento en que realidad y apariencia, mentira y verdad, se confunden. De tejido de invenciones para deslumbrar al prójimo, la simulación se trueca en una forma superior, por artística, de la realidad. Nuestras mentiras reflejan, simultáneamente, nuestras carencias y nuestros apetitos, lo que no somos y lo que deseamos ser. “


A QUÉ VINO SALINAS.

Su visita fue una pasarela y una conferencia magistral de economía, de política ficción, de alquimia, de futurismo. Muy bien. Pero ¿Realmente a eso vino? Según lo enterados, los cuantiosos yacimientos no explotados de hidrocarburos – gas y petróleo-- son de interés internacional, principalmente estadunidense que los necesita desesperadamente. A eso se debe el cabildeo reciente de éstos personajes por aquellas tierras y como es natural el Veracruz de hoy, al igual que en la 2ª Guerra Mundial, se ha convertido en la manzana de la discordia política y en éste espectro la próxima gubernatura y la presidencia de la República juegan un factor primordial en el ajedrez 2010-2012. En suma, el ex presidente llegó a poner a las piezas desbocadas en su lugar, que está causando hasta una inmovilidad en la cámara baja, y ahí “tra i pezzi degli scacchi”, colocó con todo cuidado sus alfiles, torres y caballos. Peones no, porque de la perrada él no se ocupa. como quien dice: “Los vino a estimular” y así se sintieron. Ahora ya saben quién es EL REY, y si éste tiene copete o no. E incluso, si éste, padece alopecia.



Corrosivo resulta Octavio Paz cuando afirma: “Simulando, nos acercamos a nuestro modelo y a veces el gesticulador, como ha visto con hondura Usigli, se funde con sus gestos, los hace auténticos. La muerte del profesor Rubio lo convierte en lo que deseaba ser: el general Rubio, un revolucionario sincero y un hombre capaz de impulsar y purificar a la Revolución estancada. En la obra de Usigli el profesor Rubio se inventa a sí mismo y se transforma en general; su mentira es tan verdadera que Navarro, el corrompido, no tiene más remedio que volver a matar en él a su antiguo jefe, el general Rubio. Mata en él la verdad de la Revolución”.

JUANITO “SE RAJA, O LO DESPIERTAN”.



La historia de Rafael Acosta Juanito, tuvo un desenlace previsible cuando anunció que se hará a un lado para permitir la llegada de Clara Brugada a la jefatura de la delegación Iztapalapa. Dicho en palabras de los defeños, “Juanito se rajó” y acto seguido le brindaron todo un concierto de rechiflas y mentadas, posiblemente motivadas por la frustración misma de quienes veían en él a la encarnación popular de un ego encorsetado en la cárcel de su imaginación.

“El lenguaje popular – dice el poeta -- refleja hasta qué punto nos defendemos del exterior: el ideal de la "hombría" consiste en no "rajarse" nunca. Los que se "abren" son cobardes. Para nosotros, contrariamente a lo que ocurre con otros pueblos, abrirse es una debilidad o una traición. El mexicano puede doblarse, humillarse, "agacharse", pero no "rajarse".

El que sacó raja, no se rajó y lo hizo bien, fue el jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, al persuadir a Juanito de que después de rendir protesta como delegado este jueves 1 de octubre, inmediatamente solicite una licencia de 59 días para que Clara Brugada, a quien nombrará directora Jurídica y de Gobierno, quede como encargada de la Delegación y finalmente como delegada de gobierno.

“La simulación – continúa el Nobel mexicano--es una actividad parecida a la de los actores y puede expresarse en tantas formas como personajes fingimos. Pero el actor, si lo es de veras, se entrega a su personaje y lo encarna plenamente, aunque después, terminada la representación, lo abandone como su piel la serpiente. El simulador jamás se entrega y se olvida de sí, pues dejaría de simular si se fundiera con su imagen. Al mismo tiempo, esa ficción se convierte en una parte inseparable —y espuria— de su ser: está condenado a representar toda su vida, porque entre su personaje y él se ha establecido una complicidad que nada puede romper, excepto la muerte o el sacrificio. La mentira se instala en su ser y se convierte en el fondo último de su personalidad.”

Todo ello, por el bien estar de Iztapalapa, que se había convertido en una bomba de tiempo en un momento en que a nadie convenía, por la frágil paz social imperante. Entendida así por Acción Nacional, que se dijo satisfecho con las dos delegaciones en Cuajimalpa y la Miguel Hidalgo que obtuvo mediante resoluciones judiciales en donde revoca el TEPJF la anulación de los comicios de las delegaciones mencionadas en disputa, que al margen de lo jurídico, tienen un fuerte olor a negociación política que terminó sellada por la declaración del novel líder del PAN César Nava en donde le tiende la mano a Ebrard y dice estar dispuesto a trabajar juntos.


“Simular es inventar— finaliza el poeta--- o, mejor, aparentar y así eludir nuestra condición. La disimulación exige mayor sutileza: el que disimula no representa, sino que quiere hacerse invisible, pasar desapercibido, sin renunciar a su ser. El mexicano excede en el disimulo de sus pasiones y de sí mismo. No camina, se desliza; no propone, insinúa; no replica, rezonga; no se queja, sonríe; hasta cuando canta —si no estalla y se abre el pecho— lo hace entre dientes y a media voz, disimulando su cantar: Y es tanta la tiranía/ De esta disimulación / que aunque de raros anhelos/ se me hincha el corazón,/ tengo miradas de reto/ y voz de resignación.”