miércoles, 9 de septiembre de 2009

CAMBIOS EN EL GABINETE.



Cantada estaba la renuncia de los tres que se van: Reyes Heroles, Medina Mora y Alberto Cárdenas Jiménez. Desde el principio, no cabía explicación alguna la inserción de Jesús Reyes Heroles junior en el gabinete del presidente Calderón y menos en Pemex donde de inmediato todo-mundo le estaría comparando con su padre, don Jesús, uno de los últimos santones e ideólogos del PRI, en una situación completamente desventajosa para su hijo, que a la corta o a la larga, marcaría las diferencias profundas existentes entre padre y vástago, éste último miembro distinguido de la neo aristocracia revolucionaria del tricolor.

Si el gobierno a colaborar era de otro partido (PAN), eso era lo de menos, el reto para Jesús Reyes hijo una vez metido a político profesional como militante priista, es la persecución implacable del ánima política de don Jesús Reyes Heroles. Después de la fracasada reforma energética a Pemex, la caída en los precios del crudo, la nula política petrolera diseñada exprofeso y la malograda designación de la petroquímica al estado de Hidalgo en los términos establecidos originalmente, la dependencia se le hizo engrudo en las manos a Reyes Heroles hijo. En medio de ese escenario de caos, finalmente sale de Pemex sin haber aportado absolutamente nada a la empresa y por supuesto ni al país en medio de un total desprestigio.

Eduardo Medina Mora por su parte, terminó perdiendo el pleito con el poderoso secretario de Seguridad Pública Federal Genaro García Luna y que durante los últimos doce meses los golpes y jaloneos debajo de la mesa fueron subiendo de tono hasta volverse inocultables, empero los rijosos y el propio presidente siempre trataron de encubrir cuando los medios y la prensa los cuestionaron al respecto ¿De qué sirvió ocultar el cisma domestico? De nada. Todos perdimos y más Calderón y su partido.

Otro yerro mayúsculo del presidente fue nombrar primero y luego sostener a Alberto Cárdenas Jiménez en una dependencia importante como la de Agricultura y todavía no les cae el 20, al parecer los funcionarios sustitutos como el ex procurador de Chihuahua Arturo Chávez Chávez, no traen lo suficientemente buenas sus credenciales, como lo amerita la situación. Si algún literato, cineasta, o historiador se diera a la tarea de narrar la odisea alrevesada que vive el México postrado de nuestros días, el guión o la historia tendría que empezar necesariamente con la frase: “ Todo comenzó en el campo mexicano, cuando los citadinos, políticos y gobernantes se olvidaron de quienes le daban de comer…”