viernes, 24 de diciembre de 2010

The Last Supper. Da Vinci and Jesus.



Why it has been called the Last Supper?
Probably because there were others. Certainly Jesus and his disciples had held other dinners and other Easter, but some have insisted that this would be different, because he knew it would be the last one ... and it synthesize its message of resurrection.
As in any important feast, it more than any other, should operate under the mechanics of a ritual, so had to do many things: dressing room, get the unleavened bread, vegetables, wine, oil lamps and lamb. Then he sacrificed in the temple, after the noon prayer, and roast ...

This could have been one of the rites followed at the Last Supper of Jesus with his disciples, but there is still no consensus about what she ate and drank in those crucial hours in the spring of 2000 years ago.

Commonality and divergence

For Matthew, Luke and Mark, in that meal Jesus consecrated bread and wine, that Christianity identifies with his body and blood.

They also agree that the dinner was held on the afternoon of the first day of unleavened bread, as the Passover feast was also called that way, because during the eight days that lasted the celebration could not eat leavened bread.
Others believe, however, that at the table of Jesus and his followers were served dishes, consisting of simple foods I ate most of the Jewish people, as were the vegetable stew, bread and water.
At that time people did not used to eat sitting at a large table, as shown in the pictures of the last supper, but ate lying on its left side on cushions in front of a table and took the pieces of food with fingers but without staining only.
It is from the aesthetic vision of an artist like Leonardo da Vinci odd that Christian humanity sits around a large table. At the time of Christ never did so, nevertheless, later the celebration of the Last Supper, around a table resulting from the imagination of Leonardo eating the body of Christ in the bread and drink his blood in wine was accepted by the world Christian and Catholic Church.
For "archaeologists of gastronomy", at the Last Supper is served roasted lamb, unleavened bread, bitter herbs and accompanied by wine, because Jesus and his disciples were celebrating the Passover.
MARK DA VINCI Guideline
Interestingly, the scientific rigor that Leonardo used to carry his investigations to the extent clandestinely exhume corpses for dissection and further their study of anatomy very famous now, not used to solve the riddle of the menu at the Last Supper table.
The artist started, for that work, does not give much importance to food, like to drink, the ritual is focused on inventing the large table set in the midst of Jesus, Magdalene next to him, that says a lot about religions the world and around them the twelve apostles. The composition of the picture, is the source of reflections and treaties, since the technique used to display each of the characters.
The way it presents a view of all the mystery of the holy grail that is in the cup that Jesus used at the Last Supper, where to drink his blood gives the apostles in the form of wine, symbolized in the matrix of Magdalena, and which then, Joseph of Arimathea caught the blood of Christ on the cross.
The Grail was the chalice from which Jesus and his disciples drank at the Last Supper. This is an actual cup, which he added a gold structure with two handles that unites them. The set measures 17 inches high. The cup is hemispherical shape with a diameter of 9 cm and consisting of agate, dark red, which archaeological survey shows that it was carved in his workshop in Palestine and Egypt from the fourth century BC and the first of our era.
At the dawn of Christianity, this glass of great importance, could not be forgotten after the death of the Redeemer, especially as the disciples met several times in the Cenacle. This explains why the Holy Grail appeared in Rome, carried the tradition from Jerusalem by St. Peter. Passed, then two and a half centuries in which there are clear indications that the chalice was used by priests to celebrate the Eucharist.
According Antuñano, what most impresses the researcher is that the Roman liturgical canon of the first Popes, at the time of the consecration, saying quote, "take this glorious chalice", referring to this only.
This is the culmination of hard work that Leonardo took him seven years to complete his famous work in the city of Milan shortly before the discovery of America. The figures represent the 12 apostles and Jesus took them from real people.
The model for Christ was the first to be selected. After several months of searching, the model chosen as the figure of Jesus was a young man of 19 years, which Leonardo took six months to paint. During the next six years, he continued his work looking for people representing 11 apostles, leaving for the final would be Judas, the traitor.
Finding Judas, comes amid the cycle of mysteries which contains the fascinating experience of capturing forever the last supper. After long years of searching for the traitor Judas, was finally found in the dungeon of a prison, of which I used to visit Leonardo, faces exactly looking for "interesting", where he finally finds it strange that really catches your attention.
At the interview, you realize it's the same model that was used to represent Jesus years ago, who then was tormented by the impact of that event, to completely lose their identity. In the end, Jesus and Judas out to be the same model used by Leonardo to immortalize the Last Supper.

LA ÚLTIMA CENA



¿ Porqué se le ha denominado la Última Cena ?
Seguramente porque hubo otras. Ciertamente Jesús había celebrado con sus discípulos otras cenas y otras pascuas, pero algunos se han empeñado en que ésta sería distinta, porque él sabía que sería la última...y en ella sintetizaría su mensaje de resurrección.
Como en todo banquete trascendente, éste más que ningún otro, debía operar bajo la mecánica de un rito, por tanto había que hacer muchas cosas: aderezar la sala, obtener los panes ácimos, las verduras, el vino, el aceite para las lámparas y el cordero. Luego, sacrificar éste en el templo, después de la oración del mediodía, y asarlo...

Este podría haber sido uno de los ritos seguidos en la última cena de Jesús con sus discípulos, pero aún no hay un consenso sobre lo que se comió y bebió en aquellas cruciales horas de la primavera de hace 2 mil años.

COINCIDENCIA Y DIVERGENCIAS

Para Mateo, Lucas y Marcos, en aquella comida Jesús consagró el pan y el vino, que la religión cristiana identifica con su cuerpo y su sangre.

Ellos también coinciden en que la cena se celebró en la tarde del primer día de los ácimos, ya que la fiesta de Pascua se llamaba también de ese modo, porque durante los ocho días que duraba la celebración no se podía comer pan fermentado.
Otros consideran, en cambio, que en la mesa de Jesús y sus seguidores se sirvieron otros platos, constituidos por los alimentos más sencillos que comía la mayoría del pueblo judío, como eran el potaje de verduras, el pan y el agua.
En aquella época las personas no acostumbraban a comer sentadas a una gran mesa, como muestran los cuadros de la última cena, sino que se alimentaban recostadas en su lado izquierdo sobre cojines, frente a una mesa baja y tomaban los trozos de comida con los dedos, aunque sin mancharse apenas.
Es a partir de la visión estética de un artista impar como Leonardo da Vinci, que la humanidad cristiana se sienta alrededor de una gran mesa. En la época de Cristo nunca sucedió así, pese a ello, más tarde la concelebración de la Última Cena alrededor de una mesa surgida de la imaginación de Leonardo comiendo cuerpo de Cristo en el pan y bebiendo su sangre en el vino fue aceptada por el mundo cristiano y la Iglesia Católica.
Para los “arqueólogos de la gastronomía”, en la Ultima Cena se sirvió cordero asado, pan ácimo, acompañado de hierbas amargas y vino, ya que Jesús y sus discípulos estaban celebrando la Pascua judía.
DA VINCI MARCA LA PAUTA
Curiosamente, el rigor científico con que Leonardo solía llevar sus investigaciones al grado de exhumar cadáveres en forma clandestina para diseccionarlos y avanzar en sus ahora famosísimos estudios de anatomía, no lo utiliza para resolver el enigma del menú en el cuadro la Ultima Cena.
El artista iniciado, para esa obra, no le concede tanta importancia a la comida, como a la bebida, su ritual se enfoca a inventar la gran mesa, sentar en medio a Jesús, a Magdalena junto a él, que dice mucho a las religiones del mundo, y alrededor de ellos los doce apóstoles. La composición del cuadro, es origen de reflexiones y tratados, desde la técnica empleada hasta la presentación de cada uno de los personajes.
La forma en que presenta a la vista de todos el misterio del santo grial que reside en la copa que Jesús usó en la última cena, en donde da de beber su sangre a los apóstoles en forma de vino, simbolizados en la matriz de Magdalena, y en la que luego, José de Arimatea recogió la sangre de Cristo en la cruz.
El Grial fue el cáliz del que bebieron Jesús y sus discípulos en la Ultima Cena. Se trata de una copa propiamente dicha, a la que se le ha añadido una estructura de oro con dos asas que los une. El conjunto mide 17 centímetros de altura. La copa es de forma semiesférica, con un diámetro de 9 centímetros y constituida por ágata, de color rojo oscuro, cuyo estudio arqueológico muestra que fue labrada en su taller de Palestina o Egipto entre el siglo IV a.c. y el primero de nuestra era.
En los albores del cristianismo, este vaso de suma trascendencia, no pudo ser olvidado tras la muerte del Redentor, tanto más cuanto los discípulos se reunieron varias veces en el Cenáculo. Así se explica el que el Santo Cáliz apareciese en Roma, llevado según la tradición desde Jerusalén por san Pedro. Transcurrieron, pues, dos siglos y medio en los que existen claros indicios de que el cáliz fue utilizado por los pontífices para celebrar la Eucaristía.
Según Antuñano, lo que más impresiona al investigador es que el canon litúrgico romano de los primeros Papas, en el momento de la consagración, decía textualmente: "tomando este glorioso cáliz", refiriéndose a este solamente.
Todo ello es la culminación de un arduo trabajo que a Leonardo le llevo siete años completar su famosa obra en la ciudad de Milán un poco antes del descubrimiento de Ámerica. Las figuras que representan a los 12 apóstoles y a Jesús las tomó de personas reales.
El modelo para ser Cristo fue el primero en ser seleccionado. Después de algunos meses de búsqueda, el elegido como modelo de la figura de Jesús fue un joven de 19 años, al que Leonardo tardó seis meses en pintar. Durante los seis años siguientes, continuó su obra buscando personas que representaran a 11 apóstoles, dejando para el final al que sería Judas, el traidor.
Encontrar a Judas, sucede en medio del ciclo de misterios que encierra la fascinante experiencia de plasmar para siempre la última cena. Después de largos años de buscar al traidor Judas, finalmente lo encuentra en el calabozo de una prisión, de las que solía visitar Leonardo, precisamente en busca de rostros “interesantes”, en donde finalmente encuentra éste ser extraño que llama poderosamente su atención.
Al entrevistarlo, se da cuenta que es el mismo modelo que había utilizado para representar a Jesús años atrás, quien desde entonces vivió atormentado por el impacto de aquel acontecimiento, hasta perder totalmente su identidad. Al final, Jesús y Judas resultan ser el mismo modelo utilizado por Leonardo para inmortalizar la Última Cena.