lunes, 4 de octubre de 2010

PEOR, IMPOSIBLE.RECONSTRUCCIÓN DE VERACRUZ. PROPUESTA.

La magnitud de los daños y la permanencia de la contingencia en el Estado de Veracruz posiblemente hasta finales de octubre, hace por el momento imposible el recuento de daños. Al no haber un peritaje serio sobre estos, no se puede hablar de cantidades de recursos para la reconstrucción y mucho menos pedirlos. Se necesita dinero sí, para la emergencia que aún no termina. La reconstrucción debe hacerse a partir de una iniciativa de Ley propuesta por quienes tienen esa facultad, que se discuta y apruebe en el Congreso local y se promulgue por el Ejecutivo, más adelante explicaré porqué.

El recuento de daños en el estado de Veracruz es tan considerable que requiere de varios peritajes en los distintos rubros económicos, sociales y políticos de la entidad, por lo que un peritaje ad hoc sería menester la intervención del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales, por su amplia experiencia sobre situación que guardan el patrimonio inmobiliario en materia registral y administrativa, incluso tengo entendido que está listo para intervenir en el momento que se le requiera. Otros serían el Instituto Nacional de Evaluación Educativa o del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación con la finalidad de evaluar como se encuentra el sistema educativo en Veracruz después del desastre.

En materia agropecuaria, forestal y acuícola lo recomendable es la intervención del Instituto Nacional de Valuación Agrícola y Forestal A.C. y/o la participación de la Evaluación del Seguro Popular de Salud con el objeto de emitan un dictamen sobre la situación en que quedó el Estado de Veracruz en sus respectivas áreas y materias, es partir de ahí que se puede y debe solicitar los recursos económicos para la reconstrucción del Estado de Veracruz, previa promulgación de la Ley de Reconstrucción del estado de Veracruz 2010.

Si la reconstrucción se hace por ocurrencia y se limita a calcular cantidades en los rubros de limpieza de parques, plazas y calles de las ciudades y municipios arrasados y a repartir sacos de cementos y láminas a las familias para que hagan parches en sus viviendas y a regalar insumos agrícolas a campesinos que perdieron todas sus cosechas será dinero tirado a la calle de forma irresponsable y criminal que no contribuirá en nada a la verdadera reconstrucción económica política y social que necesita el Estado de Veracruz y el resultado será el ingreso a una espiral negra y profunda de la peor recesión que haya sufrido el Estado desde la Revolución mexicana, o sea regresaremos cien años atrás de una manera inaceptable. Sería tanto como convalidar los graves errores de políticas gubernamentales que dieron ocasión al desastre climático.

PORQUÉ UNA LEY DE RECONSTRUCCIÓN.

La citada ley es un requisito infranqueable en donde debe estar reguladas la recepción, administración, aplicación y rendición de cuentas de los recursos multimillonarios para la reconstrucción del estado de Veracruz 2010, con toda transparencia a partir de los dictámenes que arrojen los citados peritajes. Por tanto, la entrada, administración y salida de recursos en todos los rubros económicos, políticos y sociales en los tres poderes del Estado deben de hacerse a partir de reglas claras que impliquen facultades y obligaciones de las autoridades a quienes corresponda aplicarlas y administrarlas.

Los daños son tan formidables que seguramente comprenderá varios años la reconstrucción del estado de Veracruz, luego entonces abarcará varias administraciones públicas en los tres niveles de gobierno, es decir será extra sexenal, he ahí entonces que debe privar un criterio único y ordenado para su aplicación y no estar expuesto a las discreciones o caprichos personales de los gobernantes en turno.

Para una reconstrucción integral y efectiva del Estado de Veracruz y colocarlo de una vez por todas en el siglo 21, es necesario hacer efectiva la autonomía municipal a través de reformas constitucionales simultáneas que hagan posible la existencia de presidencias municipales rotativas que sean elegidas como “Planillas concejiles con programa de gobierno” con la finalidad de fortalecer la democracia y la participación ciudadana regional y sacar a los municipios del sojuzgamiento de los cacicazgos locales y regionales que tanto daño han hecho a la política nacional. Hasta ahora elegimos presidentes municipales que no sabemos que van hacer una vez sentados en la silla presidencial y al final siempre es el mismo desencanto, gobiernan a base de ocurrencias y para beneficios personales y de grupo.

De igual manera, deben aumentarse las obligaciones mínimas en la administración municipal con la creación de regidurías que tutelen programas de protección al medio ambiente y prevención de fenómenos climáticos. No se concebirá la vida futura municipal sin una cultura de protección al medio ambiente. Debemos enfrentar el presente y el futuro con una visión de supervivencia. Hasta ahora los organismos que administran los recursos municipales hidráulicos como el S.A.S, en Veracruz son violatorios de la Constitución Local y Federal porque en la especie se limitan a ser entidades intermedias entre el Ejecutivo estatal y los Ayuntamientos que prohíbe expresamente el 115 constitucional y que en suma son cotos de poder de los gobernadores en turno que atentan contra la autonomía de los municipios. Es necesaria la desaparición de S.A.S, por éste y otros motivos que merecen un estudio especial por su importancia.

No podría hablarse de reconstrucción sin el reordenamiento urbano de todas las ciudades y comunidades asentadas en los 212 municipios del estado de Veracruz. Si de algo sirvió el dúo mortífero de Karl-Mattew, fue la exposición podrida de las políticas gubernamentales retrógradas aplicadas hasta ahora, permitiendo asentamientos humanos en zonas de alto riesgo, construcción de caminos y puentes pésimamente hechos, autorización de pésimas obras habitacionales a constructoras patito, fantasmas o fraudulentas; Escuelas de láminas y cartón en zonas insalubres, sin servicios mínimos de agua potable, drenaje y alcantarillado; Autorización de rellenamiento de lagos, humedales y esteros. Ríos y lagunas sin construcción de sus bordes que permitan limpieza y sustentabilidad del entorno ecológico; Falta de dragado en ríos y lagunas.

La reordenación urbana permitiría la modernización del transporte público por medio de modernos trenes que interconecten barrios y ciudades a lo largo y ancho del Estado con la finalidad de fomentar la producción industrial, el turismo y la cultura, deshaciéndonos de una vez por todas de las chatarras que ahora prestan ese servicio. El reordenamiento urbano favorecería también la desaparición ordenada de las llamadas “colonias” que su sola existencia es un agravio a la ciudadanía y violación de garantías individuales al ser considerados de facto ciudadanos de tercera y cuarta categoría. Además se recuperaría el fundo legal de todos y cada uno de los ayuntamientos que hoy por hoy está en manos de particulares con la venía de facto y venal de las autoridades municipales.
Los que perdieron todo que son muchos, ya que la contingencia se ensañó con los más pobres que vivían en zonas de alto riesgo por falta de políticas de reordenación urbana, van a tardar varios años para volver alcanzar el índice de pobreza que ya tenían hace dos meses antes del ataque del dúo infernal Karl- Matthew los dejara postrados en la pobreza extrema. Sin duda un impacto sicológico social que afectará la reconstrucción del Estado en su vida económica, social y política, si no se hace a partir de la promulgación de la Ley para la Reconstrucción del Estado de Veracruz 2010 que ahora estoy proponiendo, lo que puede dar pie al inicio de una crisis profunda, sistemática e incontrolable que pueda terminar en alteraciones y revueltas sociales.

Si antes de los golpes de los meteoros, Veracruz aportaba un número escandaloso de inmigrantes hacia la frontera norte, ahora una reconstrucción no regulada puede contribuir al caos absoluto de inmigración “sin brújula” y producirse reacomodos “locos” masivos hacia el centro del Estado y otras zonas que hoy pueden considerarse seguras de los efectos nocivos del cambio climático con el que tendremos que convivir y supervivir en las próximas décadas, colapsando esa regiones productivas por esa falta de previsión. Huelga decir, que una reconstrucción ocurrente aumentará el índice delictivo en todos sus rubros y entonces sí, por lo menos el Estado de Veracruz será un estado fallido.

Estos son sólo algunos de los argumentos y razones por el cual resulta inaplazable que la reconstrucción de nuestro estado, se haga con base en la promulgación de la citada Ley de Reconstrucción para el Estado de Veracruz 2010, no hay de otra, es así o preparémonos para enfrentar crisis social y revuelta urbana.
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