domingo, 10 de enero de 2010

ALGO HUELE A PODRIDO EN VERACRUZ

En el penal de Allende, en donde el año empezó muy mal para los reos que cumplen sentencia o están sujetos a procesos penales en los célebres calabozos de la añeja prisión porteña, a quienes como signo de los tiempos que vendrán, sin decir agua va, fueron echados como animales a otra parte, con el pretexto de que deben desalojar sus chiqueros porque el estrella de jolivud, Mel Gibson necesita esas instalaciones para filmar la última de sus producciones cinematográficas.

De ésta manera, la madrugada del viernes último, se preparó una cuerda de reos para montarlos en diversas unidades facilitadas por el Pulpo camionero en donde, sin avisarles a ellos ni a sus familiares que diariamente les llevan alimentos o cobijas para resistir las inclemencias del tiempo, fueron trasladados a diferentes galeras y prisiones fuera del puerto de Veracruz México.

Estas prácticas de naturaleza esclavista y entreguista dan por sí mismas una pésima imagen de México en el extranjero, cuando se supone que deseamos lo contrario. Es decir, ningún nacional y mucho menos un extranjero puede venir a disponer a su antojo de las instalaciones de un reclusorio que se supone está en funciones normales. Imagínense que la persona que autorizó este atropello fuera presidente de la República, entonces la seguridad nacional estaría en grave riesgo.

Que bueno que Mel Gibson se interese por las mazmorras que tenemos por “Reclusorios de rehabilitación” para infractores de la Ley en Veracruz, México. Sin embargo, el ceño se ensombrece cuando nos enteramos que en el país más civilizado del mundo, en el más poderoso, el más democrático, el régimen de esclavitud puede tener un abominable regreso vía el incremento de la población en sus cárceles y reclusorios, ahora en poder de la iniciativa privada que se encuentra de plácemes, debido a las altas cifras de producción que genera la población privada de su libertad más alta del mundo con 2 millones de seres humanos ( hasta el año dos mil) maquilando toda clase de artículos y accesorios para distintas industrias, sin que esos cuatro millones de brazos tengan derecho a ninguna garantía constitucional. ¿Mencionará algo de eso en su próxima película que rodará en Veracruz, de donde fueron desalojados 300 reos a los que se les violaron sus garantías individuales para hacer cómoda su filmación?

Alguien me decía, que “es peor que los criminales NO estén en la cárcel como pasa en muchos países, lo que significa que el índice de impunidad es mucho menor en USA que en otros países, lo que también genera presos”. Lamentablemente eso no es exacto, que el índice de impunidad es mucho menor allende la frontera ya que existen datos fehacientes que en nuestro vecino del norte hay aproximadamente dos millones de reos en las cárceles estatales, federales y privadas, de acuerdo al California Prison Focus “ninguna otra sociedad en la historia humana jamás ha encarcelado a tantos de sus propios ciudadanos”. Las cifras indican que EE.UU. ha encarcelado a más personas que cualquier otro país: medio millón más que China, país que tiene cinco veces más la población de EEUU.

Las estadísticas informan que los en los Estados Unidos tienen el 25 por ciento de todos los presos en el mundo, pero solamente el 5 por ciento de la población mundial. De menos de 300 mil presos en 1972 la población carcelaria creció a 2 millones para el año 2000. En 1990 eran un millón. Hace 10 años había sólo cinco prisiones privadas en el país con una población penitenciaria de 2000 prisioneros, actualmente son 100 con 62 mil camas ocupadas por prisioneros. Se espera que para esta próxima década el número llegue a las 360 mil camas, todo lo cual inyecta una buena dosis de surrealismo al asunto, pues como ustedes saben nuestros gobernantes se comprometieron vía TLC, a copiar ese sistema y su forma de administrar justicia.


Por ello es de suma importancia que el gobierno del Estado informe en forma exhaustiva bajo qué condiciones económicas filmará Mel Gibson su película y el guión sobre la que versará la misma. La vez pasada, Mel donó un millón de dólares para los campesinos defenestrados por el huracán “Stan”, y el tema de la cinta “Apocalypto” causó polémica entre historiadores de nuestro país, por varias razones, entre ellas, el nombre de la película es de origen griego que supuestamente narra un pasaje de la historia del pueblo Maya, el resultado fue un desangelado champurrado de versiones muy particulares de Gibson que en nada contribuyen a la mejor difusión de nuestra cultura precolombina. No hay que perder de vista que Gibson escribe y filma “por encargo” y recibe montañas de dólares por su trabajo lo cual no tendría la menor importancia, mientras no afecte a terceros, personas, instituciones y naciones.

Finalmente, sería interesante que Mel Gibson se diera una vuelta por el Municipio de San Andrés Tuxtla, o que mandara a alguien de su confianza para checar en donde quedaron las más de 100 viviendas donadas por él, a propósito del cheque por un millón de dólares con motivo y en favor de los campesinos defenestrados por el huracán “Stan”. No por otra cosa. Tal vez, al verlas ahí en medio de la selva, como algún efecto cinematográfico le produjeran alguna emoción especial. Son cosas mágicas y universales que suelen suceder por acá en la tierras de los brujos. Ser o no ser…Estar o no estar.

LA PREGUNTA DEL DÍA.

Un turista de Houston Texas al fotografiar la Torre Pemex frente a los muelles del malecón me pregunta ¿Cómo puede una estructura como esta, estar vacía? Fácil. Estamos en México. “Ooh…”