sábado, 17 de octubre de 2009

CRIMEN SIN CASTIGO



La Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó en su informe que faltó la “garantía del mínimo vital”, la cual está a cargo del gobierno local, que el gobierno de Ulises Ruiz “no propició este ambiente de paz y por lo tanto se violaron todas las garantías individuales, desde el derecho a la vida hasta el libre tránsito de personas, el acceso a la educación, se cerraron negocios, en fin, una serie de omisiones… Se perdieron muchas vidas y se cometieron varias violaciones a partir del mínimo vital”.

La pelota está ahora en la cámara baja y en la PGR para un posible juicio político en contra del gobernador oaxaqueño, pero saben qué, eso va estar muy difícil por lo que todos ya saben. El PRI tiene diputados suficientes y recursos políticos para impedir cualquier castigo a su gobernador de Oaxaca. Nada es imposible pero en éste caso, casi…

Me parece que el informe de la SCJN es un buen precedente en la justicia del país y es importante, pero después de hacer todo ese sesudo análisis y dictar todo ese importante y fundado considerando, debe ir más allá de lo mero “declarativo” con la finalidad de culminar todo un trabajo de justicia que obligue a los ministros de la Corte a dictar sus puntos resolutivos en donde, en consecuencia, se condene al gobernador Ulises Ruíz de los cargos u omisiones que le están imputando.

No hacerlo, daría la impresión, posiblemente errónea de mi parte, de que se sacó el asunto hasta ahora, únicamente como un preámbulo político de calentamiento de las próximas elecciones en el ese sufrido estado federado. Situación que no beneficia al desarrollo de la democracia, sino por el contrario, empina al país en la percepción del vendaval sin rumbo. No olvidar que la falta de gobernabilidad costó muchas vidas y pérdidas económicas, pérdidas de libertad que no pueden ser reparadas con una mera resolución declarativa. Este es el momento de crecer como país. Tenemos que demostrar a nosotros mismos que deseamos vivir en un país mejor.

jueves, 15 de octubre de 2009

SINDICATO LUZ Y FUERZA DEL CENTRO, LA MISMA PELICULA, PERO REVOLCADA.





Para muchos, lo que ha sucedido con el Sindicato Luz y Fuerza del Centro que daba servicio de energía eléctrica a varios estados del centro del país – Estado de México, D.F., Hidalgo – se trata de una película que ya la hemos visto otras veces, pero ahora “REVOLCADA”. Es decir, con nuevo reparto, nueva tecnología, dirección y efectos especiales y sonido dolby-estéreo. Es un mensaje en forma de video cuya moraleja parece ser lo único que permanece sin cambio alguno.

Así lo miramos con el movimiento independiente de los médicos en el año de 1964. Un poco después lo observamos en la represión de la Tendencia Democrática de los Electricistas en 1975 -- dirigida por Rafael Galván, en una lucha por la democratización sindical— que terminó por fortalecer al líder Francisco Pérez Ríos y luego a su sucesor Leonardo La Güera Rodríguez Alcaine, ambos del grupo de Fidel Velázquez.

Éste film, ya lo habíamos observado en 1973 durante el gobierno de Luis Echeverría, que se negó a reconocer el triunfo de los vallejistas en aras de brindar todo el apoyo oficial al grupo del líder charro Luis Gómez Z., interesado en combatir al FAT en la huelga de Spicer y de Cinsa-Cifunsa y de paso sabotear a los trabajadores universitarios que después fundarían el STUNAM.

No hay que olvidar que el Frente Auténtico del Trabajo era una organización que promovía el sindicalismo independiente y democrático, por lo que el gobierno echó mano de Napoleón Gómez Sada, entonces cacique sindical para aplastar al sindicalismo independiente y obligó a los trabajadores a afiliarse al sindicato de Gómez Sada. El FAT, según el gobierno, era una amenaza a la hegemonía de Fidel Velázquez y del PRI.
Para sacar adelante la desgastada figura del eterno líder Salustio Salgado que ya no daba para más, en 1974 la elección resultó plagada de irregularidades, el secretario del Trabajo de entonces Muñoz Ledo le dio la toma de nota porque pertenecía al grupo de Fidel Velázquez. Francisco Hernández Juárez fue el líder sacrificado, entonces en el PRI y hoy diputado del PRD y miembro del FAP que dirige Muñoz Ledo.

La película la volvimos a ver en 1976 para quitarle la primera gubernatura ganada por la izquierda socialista con Alejandro Gazcón Mercado en Nayarit y beneficiar a la izquierda oficial del PPS con Jorge Cruickshank y es que con frecuencia se olvida que las empresas paraestatales no son administradas por los sindicatos sino por el gobierno y las irregularidades en que incurren los trabajadores sindicalizados son permitidas con la venia del gobierno, siempre en una relación sado-masoquista inconfesable por el voto corporativo.

Tal vez por ello, jamás nos enteremos de que un empresario exitoso, de los que hay muchos en México, admita públicamente o en privado, que tuvo que desaparecer una de sus empresas porque la tenía mal administrada. No veo a un Sada o a un Slim, argumentado a su padre que va desaparecer una de sus empresas porque no puede con el sindicato.

Ahora no hay vuelta atrás y para hacerle honor al aforismo latino: “FACTUM NON VERBA”, lo que procede es seguir adelante con PEMEX, por ejemplo, para después entrarle a FERRONALES, empresa que aún no se acaba de liquidar, lo que parece importarle a nadie y fue el primer acto de gobierno del presidente Fox en el mes de enero del año 2001, que le había dejado bien planchado sobre el escritorio su antecesor y de ya de triste memoria Ernesto Zedillo. Congruencia es una palabra que en política se hace a un lado con frecuencia, por eufemismos como “interés de estado”, “primero México” etc, etc, ad nauseam.