domingo, 8 de mayo de 2011

EL TUITERO SOHAIB ATHAR ¿ES PERIODISTA?



El experimentado periodista Dan Mitchell ha publicado para casi todos los medios importantes en el mundo entre los que se incluyen la revista Fortune, The New York Times, la National Public Radio, el Chicago Tribune, y muchos otros, y con sustento en ello, Dan se pone furioso cuando aborda el caso de el pakistaní Sohaib Athar a quién algunos medios llaman periodista por haber tuiteado en directo la operación comando que finalmente capturó y dio muerte a Osama Bin Laden sin tener conocimiento del objetivo.

Esto ha generado una rancia polémica sobre si es correcto llamar periodista a los llamados tuiteros o blogeros quienes están ejecutando una actividad sin precedentes, al grado que están incidiendo en la transformación política de alguna regiones en el mundo como sucedió en la reciente revolución “express” a finales de marzo en Egipto, de donde el blogero egipcio Wael Ghonim artífice de la ciber revolución surgió ahora como el periodista más influyente del mundo al lado de Julián Assange y Mark Zuckerberg.



El meteórico avance tecnológico en todos los rubros, incluyendo las comunicaciones multimedia está rompiendo las reglas de lo establecido. No sólo eso, está sacudiendo al mundo que se desangra ante la incompetencia de los políticos que nos gobiernan a nivel global y la urgente necesidad de los ciudadanos de ver cumplidas sus expectativas de vida digna con derecho a la paz y el bien estar social.

El periodismo de conciencia libre es actualmente la única herramienta eficaz para alcanzar los derechos humanos y ahora la sobrevivencia del ser humano sobre la faz de la Tierra. En parte porque el ciber periodista interactúa con la comunidad y la autoridad en forma directa e instantánea y porque al final, el ciber periodista es la comunidad misma. NO la representa ES, situación que se ha perdido con los mal llamados “representantes populares” ante el Congreso de la Unión, que en la actualidad ya no representan a quienes les otorgó el poder en las urnas, sino a sus propios intereses y los de su partido político. Esta realidad, no parece ser digerida por los periodistas y comunicadores tradicionales que de pronto se ven material y virtualmente "asaltados" en lo que hasta hace unos meses era un ámbito de su exclusiva incumbencia y competencia profesional.



Algunos periodistas tradicionales, no todos por fortuna, sienten que los llamados tuiteros y blogeros son “intrusos” porque navegan como orcas en las procelosas aguas de la web y de las redes sociales y otros se sienten intimidados por su presencia dado el talento y sagacidad que demuestran muchos de ellos en el manejo de la información.

A la corta, lo mismo va a suceder con las demás profesiones tradicionales como la de los médicos, abogados, arquitectos, y por supuesto la de los políticos y sus partidos. El ciber periodista ha detectado que son los partidos políticos y los políticos profesionales son la célula enferma del tejido social que está pudriendo al resto de la sociedad y que además están resistiendo a toda curación y asepsia. En contra punto el político profesional ve en el ciber periodista a su veneno por ello trata de acallarlo a cualquier costo. La alta tecnología en manos de ciudadanos audaces y talentosos encontrará la manera de mejorarlos y hasta de sustituirlos si al paso que vamos, como se ve, han dejado de servir a la comunidad para los fines que fueron creados.

No olvidar que cuando Venustiano Carranza, político agudo y mañoso, “Encargado” en aquel momento histórico del Poder Ejecutivo de la Nación, mira imparable los alcances de la Constitución de 1917, que era una magnifica declaración de principios muy adelantada a su época, una especie de tren bala en plena era de los trenes de vapor, inmediatamente dicta la Ley de Imprenta el 12 de abril de 1917 para sabotear y adormecer los fundamentos del periodismo actual en México contenidos en los artículos 6° y 7° de la Carta Magna que ordenan: “La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa…Es inviolable la libertad de escribir y publicar escritos sobre cualquier materia. Ninguna ley ni autoridad puede establecer la previa censura, ni exigir fianza a los autores o impresores, ni coartar la libertad de imprenta que no tiene más límites que el respeto a la vida privada , a la moral y la paz pública…”

Resulta evidente que de facto, más no de jure, los gobiernos globales continúan teniendo un férreo control sobre los medios de comunicación, hoy en día no se necesita grandes suma de dinero para montar un medio de comunicación o para un canal de televisión que permita expresar y transmitir información que desea el cíber periodista a nivel masivo con la grandes ventajas sobre los periodistas tradicionales que él es el único censor y auto censor en todo caso de la información que desea transmitir. El único límite es su deseo de hacerlo, su talento, cultura y capacidad para ello, consecuentemente para cada ciudadano mexicano es una garantía individual actuar profesionalmente como periodista y el artículo 5° constitucional lo confirma: “A ninguna persona podrá impedirse que se dedique a la profesión, industria o comercio o trabajo que le acomode siendo lícito…”



Es por ello que, cuando el pakistaní Sohaib Athar tuiteó en directo la operación comando que tenía como objetivo la captura de Osama Bin Laden sin siquiera sospecharlo, pero cumpliendo con las bases elementales del periodismo profesional y del twitter como lo es el preguntarse ¿qué está pasando en mi vecindario? Sintió la necesidad de informar de los sobrevuelos sobre su cabeza de los helicópteros estadunidenses y transmitió la información en el acto, sin duda actuó como ciber periodista, cumpliendo con las reglas básicas del ciber periodismo y por tanto Sohaib Athar es periodista REAL, a pesar de los berrinches que pueda hacer el consagrado periodista pre blog, Dan Mitchell. Sohaib Athar al tuittear la operación “Jerónimo” en el instante de su desenlace actuó como periodista y por tanto lo es.

Más aún, se debe apuntar en ésta polémica global que los profesionales tradicionales que no desean ser rebasados por los hechos se verán obligados a practicar el periodismo.

Hoy en día, de facto seguimos en México la legalidad de los procesos electorales a través de internet el mismo día de la elección a través de la página oficial del Instituto Federal Electoral. No veo imposible que en poco tiempo, estemos en posibilidad de elegir en las urnas ¿virtuales? a un blogero de prestigio como miembro activo en un nuevo congreso nacional REAL o hasta la presidencia REAL de un país como México.


Por tanto, el periodismo de conciencia libre es hoy por hoy la única herramienta constitucional, efectiva, urgente y necesaria para cambiarla realidad imperante con muchas posibilidades de empujar a México hasta el final del túnel.





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